
Jesús Santiago
Estudiar no es calentar la silla.
Dos horas calentando la silla.
Y no te acuerdas de nada.
Cierras el libro, miras el reloj y han pasado dos horas.
Y si en ese momento alguien te pregunta qué te has estudiado, te quedas en blanco.
Sabes que has estado ahí sentado, con el subrayador en la mano.
Lo que no tienes tan claro es qué narices te has metido en la cabeza.
A mí me pasaba un montonazo.
En la carrera era un procrastinador de los gordos.
Arrastré asignaturas durante años, hasta que me planté en la última convocatoria: o me ponía las pilas o me ponían de patitas en la calle.
Ahí descubrí que llevaba toda la vida estudiando y no tenía ni idea de cómo se estudia.
Aprender a hacerlo me salvó el culo.
Desde entonces he ayudado a más de 200 estudiantes y opositores a hacer lo mismo.
Por cierto, el Pomodoro no es una técnica de estudio.
Ya sé que lo ves en todos los reels.
El problema es que casi todo el mundo lo usa como un cronómetro: le da al botón, subraya, lee por encima, suena la alarma y a por el siguiente.
Eso es estar ocupado, pero estudiar, lo que se dice estudiar, poco.
Lo explico en un audio de 10 minutos y 17 segundos que te mando en cuanto te apuntas a mi newsletter. En él te cuento:
✓ Para qué sirve de verdad el Pomodoro (y por qué no tiene nada que ver con estudiar).
✓ Lo que tienes que escribir antes de darle al temporizador. Es una frase y te cambia la tarde.
✓ Las 3 preguntas que me hago en cada descanso para saber si he estudiado o solo he leído.
✓ Cómo probarlo hoy mismo con el tema que tengas encima de la mesa.
Cómo funciona esto
Te mando un email cada mañana, todos los días.
Con un consejo para estudiar mejor, rendir más y frustrarte menos.
Y de vez en cuando, un tirón de orejas, que todos lo necesitamos.
En todos te hablaré de Bambú, por si quieres ir más a fondo con lo que cuento.
Si no te interesa, pues te quedas con el consejo y listo.
Y oye, esto no es ninguna secta.
Si un día ves que no es para ti, te das de baja con un clic.
Cada uno por su lado y todos felices.
Antes de apuntarte
Si estás buscando un truco para aprobar sin estudiar, aquí no lo vas a encontrar.
No lo tengo yo ni lo tiene nadie, por mucho que te lo vendan en TikTok.
Lo que sí te voy a contar es lo que a mí me habría gustado saber cuando arrastraba asignaturas: cómo sacarle partido a las horas que ya le echas, aunque sean pocas y sea después de currar.
PD: Estudiar sigue siendo una tortura china, eso no te lo voy a quitar. Pero se lleva bastante mejor cuando cierras el libro y sabes lo que has hecho.
